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    12/30/2006

    Felicidades

     
     
    Que sí
    que sí
    que ya llegó la navidad y ya se nos va
    pero que coños
    disfrutala
    vívela
    sientela
    y
    sobre todo
    quejate del consumismo atroz que nos invade en estas fechas
    y
    claro...
     
     
    CONSUME!!!
     
    JAJAJAJAJAJA
     
     
    FELIZ NAVIDAN A TOD@S
     
    PRÓSPERO Y GLORIOSO 2007
     
    Y MUCHO ALCOHOL
     
    YUJUUUU!!!!
     
    12/19/2006

    La Teoría (4)

     

    Penelope lo vio todo desde el suelo, lo vio con total claridad, y, aún así, no podía creerlo. Ella misma dos veces había sido arrollada por el camión, una mientras empujaba a la embarazada y otra mientras miraba de frente al vehículo, pero ahora no había nadie. ¿Cómo era posible?


       Aturdida se levantó despacio sin dejar de mirar el hueco vacío donde deberían estar las cuatro personas que el camión había atropellado, tal vez esperando que reaparecieran para auxiliarlas o, tal vez, para pedirles una explicación a algo que, por lógica, no la tenía. Ya segura de que no iban a reaparecer miró hacia delante, para ver el vehículo siniestrado pero éste tampoco daba señales de haber pasado por allí. Las calles seguían desiertas lo cuál, y menos en fechas navideñas y en plena zona comercial, era aún más extraño.


       Poco a poco, fueron apareciendo las primeras personas, los primeros coches y, como si no hubiera pasado nada, en varios segundos, la ciudad se convirtió en lo que debió ser desde el principio: un caos. Maravillada por la repentina transformación no pudo mover ni un músculo y, de no ser por el empujón que un viandante le propinó, tal vez hubiera seguido en la misma posición algunas horas más. Después de unos cuantos insultos descargados con todas las ganas de que era capaz, Penelope reinició el rumbo que llevaba antes de el accidente, si éste, claro, había ocurrido.


       A lo lejos se divisaba expectante el edificio blanco, una torre monumental que dejaba enano a los demás inmuebles de la ciudad. Penelope caminó tranquila hasta él, dándole vueltas y mas vueltas al asunto, sin llegar a ninguna conclusión clara. Cuando estuvo a sus pies, saludó al portero y caminó hasta el ascensor, normalmente solía subir a pié las diez plantas hasta llegar a su casa, pero esta vez no estaba con ánimos.


       Antes de abrir la puerta escuchó la voz de su padre, lo cuál le extrañó porque a esta hora debería estar en su despacho, seis plantas más arriba, pero con lo que había visto el hecho en sí no era lo suficientemente preocupante para dedicarle tiempo. Introdujo la llave y abrió, su padre estaba justo frente a ella gritando y colocándose la chaqueta, cuando se volvió se quedó petrificado y no supo reaccionar. “¿Qué pasa papá? ¡Ni que hubieras visto a un fantasma!” Antes de que Penelope pudiera reaccionar su padre la estaba estrechando con fuerza entre sus brazos susurrando ¡gracias a dios! ¡gracias a dios!


    • ¡¡¡Les voy a meter una demanda que van a estar sangrando un siglo!!!- Gritó de pronto soltándola y dirigiéndose a la salita de estar como un poseso – No hace falta que corras Marta, tu hija está aquí y sin un rasguño.

    • Pero como es posi...- La madre de Penelope salió muy bien vestida y se quedó unos segundos igual de petrificada que su padre al verla, luego reaccionó y le preguntó: ¿No has tenido un accidente?

       Penelope pensó que si les decía que sí tendría que contarles lo que había pasado y la tacharían de loca, así que respondió que no y preguntó que había pasado. Por lo visto habían llamado del hospital diciendo que un camión la había atropellado a ella y a una embarazada y estaban muy graves en el hospital. Penelope sintió que la sangre corría hacia su cabeza y luego se le enfriaba de golpe, pero antes de poder hacer más preguntas su madre le hizo una todavía peor: ¿Esa chaqueta es nueva?


       Recordó el día ya lejano en que fue su propia madre la que le regaló la chaqueta y como siempre la reñía por ponérsela tantas veces, luego miró a su alrededor y notó cambios de los que no se había percatado, todo era exactamente igual pero en las fotos, las personas aparecían en diferentes posturas a las que recordaba y algunos muebles no estaban colocados en la misma posición. Casi como un susurro una idea apareció en su mente y fue creciendo hasta convertirse en casi un grito: ésta no era su casa, y por lógica, por increíble que fuera, éste NO era su MUNDO.


    (Continuará...)

    12/18/2006

    Jesús en la Habana.

     
     
    Fidel hablaba a mas de un millón de cubanos en la Plaza de la
    >Revolución, cuando de pronto se aparece  Jesucristo, bajando lentamente
    del cielo.
        > Cuando llega al lado de Fidel le dice algo al oído. Entonces Fidel,
    >dirigiéndose a la multitud dice:
    >    ¡Atiendan Compañeros! Acá  el compañero Jesucristo quiere decirles
    >algo.
    >    Jesucristo se dirige a la  tribuna y tomando el micrófono en sus
    >manos dice:
    >    Pueblo de Cuba, este hombre que tiene una barba como la mía, ¿no le
    >ha dado
    a ustedes  el pan del conocimiento igual que hice yo?
        >     El pueblo Fidelista  responde:
    >    Sííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííí........
    >    Es cierto que así como yo multipliqué el pan y los peces para dar
    >de comer a todos, este  hombre inventó la 'libreta de racionamiento'
    >para que todos ustedes tuvieran de comer?
    >    El pueblo Fidelista  responde:
    > Sííííííííííííííííííííííííííííííííííííí........
    ¿Es cierto que ha construido hospitales y policlínicos para curar
    >las enfermedades como yo las curé?
    >    El pueblo Fidelista grita:
    > Sííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííí........
    >     ¿Es cierto que
    ha brindado sabiduría y conocimiento a través de
       

    >la brillante educación,     como yo lo hice con mis apóstoles?
    >    El pueblo Fidelista  grita:
    > Sííííííííííííííííííííííííííííííííííííííí........
    >     ¿Es verdad que fue traicionado por los cubanos de Miami, como yo
    >lo fui por Judas?
    >     Ya  incontrolable, frenético, el pueblo Fidelista responde:
    > Sííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííí.....
    >    

     

     Entonces, dice Jesús:       ¡¡¡Y QUÉ ESPERAN PARA CRUCIFICARLO!!!