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    1/24/2007

    La Teoría (5)

    Cinco personas había, más que visto, intuido, Juan que estaban delante del camión en el momento de la colisión, cinco vidas aplastadas, pero en los microsegundos que siguieron al impacto a Juan no le dio tiempo para nada, frenó bruscamente y el vehículo se descontroló, sus manos giraban desesperadamente a un lado y a otro intentando estabilizarlo pero era imposible. Hubo un instante de tiempo que le pareció ver cuatro manos agarrando el volante, y apto seguido, por alguna suerte o azar del destino, el camión posó sus ocho ruedas en el asfalto. A esta, ya de por sí, increíble vivencia, se le sumó otra mucho más increíble: a la par que el camión aminoraba la marcha, a la izquierda de Juan apareció otro camión exactamente igual al suyo pero que continuó la trayectoria inicial del vehículo, absorto, horrorizado, vió como se arrastraba en el asfalto, daba vueltas de campana y se estrellaba a escasos metros de una ferretería, cientos de tomates salieron despedidos tiñendo el asfalto de rojo, curiosamente la misma carga que llevaba él.

     

                Bajó del coche y se dispuso a ir hacia el siniestro pero algo le hizo mirar atrás, él había arrollado a cinco personas, tenía que ver como estaban antes de preocuparse del camión. La piel se le heló al darse cuenta de que no había nadie en la carretera, giró bruscamente hacia el lugar donde se encontraba el otro siniestro pero, ante sus perplejos ojos y confusa mente, no había rastro alguno de la colisión. Intentó en vano alcanzar a comprender lo que había vivido pero no lograba hilar ideas, y no encontró ni un solo testigo, era una ciudad fantasma, él y su vehículo estaban parados en un lugar escalofriante, no existía la más leve señal de que por aquellas calles hubiera pasado jamás persona, animal o insecto alguno.

     

                Absorto en pensamientos vacíos de contenido, intentando comprender, juan caminó a paso lento por las desiertas calles, miró cada esquina, cada baldosa, cada semáforo, puerta, balcón, banco como si tuvieran vida y le hablaran, pero ninguno le explicó que pasaba, “tal vez sea un sueño”, pensó, y le pareció una excelente respuesta. Mas tranquilo se atrevió a dirigirse hacia el centro comercial que estaba justo en frente, abrió la puerta sin dificultad, el comercio, como todo lo demás, carecía de presencia humana alguna. Todo para él.

     

                Como si de una fiesta personal se tratara, juan empezó a correr lleno de júbilo y gritando “¡todo para mi, todo para mi!” entró en cada uno de los comercios, se probó la ropa que quiso, comió la comida que le cupo y jugó con todo aparato que se encontró en su camino, teles de plasma, ordenadores, libros, sofás, camas ... todo lo tocó y lo usó. Ya cansado se sentó en un banco cerca de la fuente central del parque comercial, exhausto tuvo que reconocer que aunque divertido al principio, las cosas no se disfrutan lo mismo sólo que acompañado, y ahí fué cuando se acordó de su ya exnovia, ¿donde estaría ahora? Claro que, como esto era un sueño, debería estar ella durmiendo también, y, ¿quién sabe? Tal vez no durmiera sola. El pensamiento no lo dejó del todo tranquilo y  la rabia le infló de nuevo el cerebro, ¡capaz que me dejó por otro! ¿quién será? ¿el tonto del amigo que siempre va con ella? ¿un compañero de clases? ¿el vecino simpaticón?...

     

                De pronto se oyó un estruendo tal que ya juan no escuchó ni sus propios pensamientos, sobresaltado dió un brinco del banco y dirigió su mirada hacia el lugar de donde provenía el ruido, sólo estaba la puerta del centro comercial, no, espera, la puerta desaparecía en su punto central dando paso al causante del horrible sonido: un tren, un maldito tren entrando en un centro comercial y dirigiendose directamente hacia él. Miró hacia sus pies pero ya no vió el brillante pavimento de granito Rosa Porriño sobre el que estaba situado, ahora eran dos raíles los que pisaba con mas cuidado que miedo, de nuevo miró hacia el tren pero esta vez ya solo tenía tiempo de saltar hacia un lado, y lo hizo instintivamente.

     

                Demasiado tarde se dió cuenta de que se dirigía a la fuente central del recinto, el golpe iba a ser de aupa, empezó a levantar los brazos para protegerse pero ante sus maravillados ojos la fuente empezó a desvanecerse y, antes de llegar los brazos a la altura propicia, lo único que veía eran unos prados enormes y verdes, ya no había peligro de impacto. Lo siguiente que sintió juan fué el tremendo impacto que viene como consecuencia de intentar atravesar un árbol, cayó seminsconsciente a la izquierda del vegetal y antes de perder el sentido logró ver una sombra con contorno humano acercandose.

     

    (Continuará...)

    1/20/2007

    El trabajo de Papa.

    EN LA CLASE DE JARDIN DE INFANCIA EL MAESTRO PREGUNTA A LOS
    ALUMNOS EN QUÉ TRABAJA SU PADRE. LUEGO DE VARIAS RESPUESTAS
    TÍPICAS (LECHERO, JARDINERO, CONTABLE ) LE TOCA A LUISITO, QUIEN
    DICE
    MI PAPA TRABAJA EN UN CLUB NOCTURNO DE HOMBRES GAY, BAILA Y
    SE SACA
    LA ROPA DELANTE DE LOS OTROS. CUANDO QUEDA CON UN SLIP MUY
    CHIQUITITO, LOS HOMBRES LE COLOCAN BILLETES DENTRO DE LA PARTE
    DELANTERA DEL SLIP.

    EN CASO QUE ALGUNO DE LOS HOMBRES LE GUSTE
    MUCHO, LO TRAE A CASA Y TIENE SEXO CON EL. ¡¡ESTO LE DEJA BUEN
    DINERO!!

    EL MAESTRO NO SABE DONDE METERSE. MANDA A LOS NIÑOS A JUGAR AL
    PATIO Y PREGUNTA '' ES VERDAD LO QUE DIJISTE LUISITO?''

    NO, EN VERDAD TRABAJA EN EL AYUNTAMIENTO DE TELDE, PERO ME DA
    VERGÜENZA DECIRLO DELANTE DE MIS COMPAÑEROS